Dar como respuesta al amor de Dios
La mayordomía cristiana es una expresión de gratitud, fe y compromiso con la misión de Dios en el mundo.
¿Por qué damos?
Creemos que todo lo que somos y tenemos es un regalo de Dios. Dar no es una obligación ni una carga, sino una respuesta agradecida al amor, la gracia y la fidelidad de Dios en nuestras vidas.
En la Iglesia Presbiteriana, entendemos la mayordomía cristiana como el uso responsable, generoso y fiel de los dones que Dios nos ha confiado —tiempo, talentos y recursos— para servir a Cristo y participar en su misión de justicia, reconciliación y esperanza.
Dar es un acto espiritual que fortalece nuestra fe y sostiene la vida y el ministerio de la iglesia.
¿Cómo tu ofrenda apoya la misión?
Tu generosidad hace posible:
Vida y adoración
El sostenimiento de los cultos, la proclamación de la Palabra, la oración comunitaria y la vida sacramental de la iglesia.
Comunidad y cuidado pastoral
El acompañamiento pastoral, la formación espiritual, y el cuidado mutuo dentro de la congregación.
Misión y servicio
El apoyo a ministerios locales, iniciativas de servicio, educación cristiana y proyectos que buscan la dignidad humana y el bien común.




